¿Qué voy a hacer hoy? ¡Contar una pequeña anécdota!
Estaba acostada en la cama, con una toalla abajo de la cabeza, para que mi pelo mojado no empapara las sábanas, cuando mi gatito, Colita, saltó y se acomodó al lado mío. Todavía no estoy segura de por qué, pero puse tono de reproche y haciendome la enojada le dije: "¿qué es eso de acostarse así tan tranquilo? ¿a vos te parece? Vavava, lavate las patitas y después te podés acostar."
Claramente, no esperaba respuesta, pero... muy obediente, mi gato se sentó al lado mio, no sin antes mirarme como aburrido, ¡y se puso a lamerse las patitas! después, se acostó y se quedó dormido, pero mi asombro duró un buen rato
para todos aquellos que creen que mi gatito es tonto, tengo dos letras nada mas... ¡HÁ!
Y para aquellos que creen que estoy loca, tengo dos palabras... ¡Tienen razón!
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